Hoy viendo que mi hijo menor hacia una tarea para el colegio, se trataba de cuentos y leyendas del Oriente Boliviano. Él eligió el carretón de la otra vida, pregunté porque no escribía sobre el duende.
Y me puse a relatarle, tal y como nos la contaban nuestros padres, abuelos. Después del trabajo que se dió con la otra leyenda, se arrepintió de no saber elegir antes. Que satisfacción, el interes y como apreció el cuento.
Y a todos eso me hizo recuerdo, los tiempos de muchacho, en que con los chicos del barrio hicimos una comparsa, y adivinen que se llamaba? LOS DUENDES, compuesta solo por hombres, todos usando el sombrero de sao gigante, tal cual el duende de los cuentos orientales.
